7 Beneficios de disfrazar a tus hijos no solo en Halloween

7 Beneficios de disfrazar a tus hijos no solo en Halloween

Disfrazarse es una de las actividades más divertidas y beneficiosas que existen y que todo niño debe experimentar. Cuando un niño ve o se pone un disfraz siente emoción y le produce felicidad, pero no solo eso, son múltiples los beneficios de los disfraces para niños, ya que no solo contribuye a su desarrollo, sino que le ayuda a socializar con otros, explorar sus emociones, mejorar sus habilidades comunicativas y dar rienda suelta a su imaginación, creatividad y espontaneidad.
En este articulo descubrirás que un disfraz es mucho más de lo que parece y sabrás cuan recomendado es que los niños jueguen a disfrazarse durante todo el año, no solo en Halloween.

1. El disfraz unido al juego fomenta la imaginación

Aproximadamente hasta los 6 años, los mundos real e imaginario están perfectamente integrados en la visión infantil de la vida, por lo que disfrazarse es un modo de reforzar la identidad con su personaje favorito y se convierten en los protagonistas de historias que ellos mismos van creando mientras juegan.
Disfrazándose de superhéroes, villanos, piratas, bomberos, policías, princesas, brujas, hadas o lo que sea que hayan escogido ser, les permite ser más valientes, más atrevidos o sentirse más protegidos. Su imaginación es el límite y debemos permitir que la exploren al máximo.

2. Estimula la memoria y la coordinación psicomotriz

Cada vez que nuestros hijos se disfrazan, estamos estimulando, muchas veces sin darnos cuenta, su concentración, atención y memoria.  Adicionalmente, la música en las fiestas de disfraces, ayuda a los niños más pequeños a desarrollar su motricidad o la coordinación de movimientos mediante el baile.

3. Favorece el auto conocimiento y el pensamiento simbólico

Mediante la representación de su personaje favorito, se estimula el pensamiento simbólico que es el que les ayuda a entender mejor el mundo que los rodea y la imitación es una buena forma de aprendizaje para la vida. Los juegos de disfraces permiten al niño explorarse a sí mismo. En sus juegos, disfrazado, el niño puede tomar decisiones importantes en cuanto a su comportamiento o su rol, lo que le ayudará a ir conociéndose a sí mismo poco a poco.

4. Fomenta la empatía

Gran parte de las dificultades del niño para integrarse en la sociedad están asociadas a la empatía, no tanto por su ausencia como por su desarrollo tardío o insuficiente. Disfrazarse es una invitación a ser otros, a sentir como otros y a entender los problemas de otros.

5. Ayuda a socializar

Disfrazarse puede ser un agente socializador tan poderoso como acudir a un parque infantil, almorzar con otras familias o asistir a un cumpleaños. Todas estas experiencias constituyen una oportunidad perfecta para mejorar las habilidades y el desenvolvimiento del niño en sociedad, interactuando y jugando con otros. Además, disfrazarse ayuda a los niños tímidos a un rato sus inhibiciones y participar más activamente en los juegos grupales.

6. Fortalece el desarrollo emocional

La fantasía es natural y saludable para el equilibrio emocional del niño.
Con la protección del disfraz, a veces los niños dicen cosas que les cohíbe comentar cuando “son ellos mismos”. Además, el simple hecho de fijarnos en el disfraz que eligen ya nos puede dar pistas sobre sus gustos, intereses y aspiraciones. Y observar su comportamiento mientras juegan disfrazados también nos permite ver cómo perciben la realidad a la que alude su disfraz.
El disfraz es una oportunidad de expresar sus emociones y sentimientos. Tanto es así que numerosos pediatras incluyen este elemento en sus terapias infantiles, con el fin de que los peques superen sus miedos, se desinhiban y muestren su verdadera identidad.

7. Mejores habilidades comunicativas

Disfrazarse obliga a los niños a experimentar con el lenguaje. Ellos tienen que anticiparse a lo que diría el personaje al que interpretan, lo que incluye expresiones, vocabulario e incluso lenguaje corporal. Esto da a los niños la oportunidad de practicar y experimentar con palabras y frases que no usan normalmente, así como a revisar todo lo que han oído y pensar cómo pueden usarlo.
Los niños usan expresiones que pudieron haber escuchado en cuentos o en dibujos animados que aplican en sus roles. Con el tiempo, los niños crean sus propios escenarios en lugar de utilizar los que han visto antes y comienzan a utilizar estas palabras recién descubiertas en sus conversaciones cotidianas.
La principal ventaja de todo esto es que ellos mismos tengan confianza interior para ser capaces de hacer y ser cualquier cosa que se propongan.

Fuente: sermama y serpadres

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